Villa de Madrid

Volamos hasta 1978. España estaba inmersa en lo que se llamó la transición. El movimiento juvenil era muy grande. Algo hervía en la ciudad de Madrid. Modernos, heavies, punkies tomaban la calle a modo de pandillas urbanas. La mal llamada movida madrileña acaba de comenzar. 

   1978. Un tal José Luís Álvarez era el alcalde de la Villa de Madrid. Y fue él quien impulsó la idea para la juventud, de crear un certamen de grupos nuevos. 

   Al principio la idea era que cada grupo ganador grabase un disco. En las primeras ediciones no se grabó disco alguno. El premio era en metálico y a correr. Así en el I TROFEO VILLA DE MADRID (1978) los ganadores fueron (por este orden) Paracelso, una banda de rock psicodélico comandada por el gran Wyoming, los Mermelada y Kaka de Luxe.

 

   Al año siguiente el propio Wyoming ganaría otra vez esta vez con Gran Wyoming y su banda (se cambiaron el nombre, se volvieron a presentar y volvieron a ganar). 

   Pero vamos a lo que nos interesa: la música de pelos largos y guitarras distorsionadas. No es hasta el III TROFEO VILLA DE MADRID (1980) en el que unos tal Obús triunfan en la Plaza de Toros de las Ventas con un impresionante “Va a estallar el Obús”. Su premio fue, según malas lenguas, un poco tangado. Había por aquel entonces otro grupo llamado Babel que se quedó segundo, pero hubo un voto misterioso y de calidad, y dueño de una incipiente compañía discográfica que hizo que el primer premio se abalanzase hacia los de Vallecas. 

   El IV Villa pasa sin pena ni gloria para los rockeros, pero en el V nace una leyenda. José Castañosa “Lili” gana el primer de tres Villas de Madrid. Tritón era esa banda. 

   El V Villa (1982) fue el primero en el que se plastificaron las canciones. Hay un dato muy curioso. Tritón graba “Un loco maravilloso”, pero los segundos y terceros clasificados graban más de un tema. Curioso. 

   Y la suerte que tuvimos en el V Villa pasa a ser monopolio. Un joven grupo del Barrio del Pilar llamado Cráneo arrasa literalmente en el VI Villa (1984) ante dos grupos pop llamados Números Rojos y los Inquilinos del 5º.

   Ante tal avalancha y mezclolanza de grupos se decide por dividir el Villa de Madrid en dos apartados: Rock duro y Pop-rock. 

   El VII (1985) Villa de Madrid ya es el primero en el que se adopta esta nueva técnica. Aún me acuerdo cuando unos jóvenes La Frontera arrancaron con un “Duelo al sol”. Está claro que ganaron en el apartado Pop-Rock, quizás el mayor exponente de Pop-Rock salido nunca del Villa de Madrid. Sin embargo en el apartado Rock duro la clasificación quedó así: Alcaudón, Criba y Ático. 

   El bagaje de Alcaudón se remonta a el Villa de Madrid, un mini LP y un disco, ya con un sonido totalmente diferente en que se preocupaban más por Chick Corea que por los Alcatraz (cariñosamente se les apodó los Alcautraz) 
Más triste es el bagaje de Criba. Tan sólo sacaron un Mini cassette de 4 temas llamado “Luchando por la vida” De los Ático nada más se volvió a saber.

   En 1986 se vuelve a cambiar la forma de premio. Era injusto que el ganador grabara los mismos temas (tres temas) que el segundo y el tercero. Así que el ganador grabaría un Maxi de 4 temas con premio en metálico y un video clip, el segundo un single más premio en efectivo, y el tercero otro single y otro premio en efectivo. Claro está, el premio en dinero iba a menor cuantía. 

   Y José Castañosa “Lili” vuelve a ganar el VIII Villa. Esta vez el grupo de Pinto se llama Sangre Azul. El segundo premio (muy discutido, yo pensaba que ganarían éstos) eran los Esfinge de Torrejón de Ardoz, y los terceros unos Furia Animal comandados por Tony Cuevas (ex-Bella Bestia) 

   Sangre Azul llegaron a editar tres discos con la poderosa Hispavox (filial española de EMI ODEON), aunque el primero se lo tuvieron que pagar ellos. 
Esfinge no consiguieron nada. Furia Animal pasaron a llamarse Furia, y tras el fichaje de un cantante y bajista chileno grabaron un Mini LP para un sello que acababa de nacer “Melodías de ayer y de hoy”. Luego pasaron a ser Pleasure y luego ya no se supo nada más de ellos. 

   El IX Villa (1987) nos deparó una sorpresa. Nuevamente José Castañosa se presenta, pero multitud de problemas y un sonido infernal relegó al tercer puesto a los Shazan. El primer premio fue para unos desconocidos Polvos Mágicos con un rock & roll simple pero muy efectivo y el segundo puesto fue para unos Marshall Monroe. 

   Polvos Mágicos: Después del Villa de Madrid fueron a parar a tropel a ser la banda que acompañaba a Azucena.
Marshall Monroe: Su espíritu luchador hizo que se autofinanciaran su disco debut, en el cual no se incluyeron dos temas: “Lujo y pasión” y “Te encontraré” 
Shazan: La banda entera, menos el cantante pasaron a llamarse Hiroshima, en el que el batería cedió su puesto y se dedicó a cantar. Actualmente dos de los componentes de Hiroshima tienen un estudio de grabación. 

   Y si el IX nos dio una sorpresa, el X Villa (1988) nos dio otra. Los vallecanos Esturión ganaron contra todo pronóstico en el Auditorio de la casa de Campo (Rockodromo). Su música, llena de rock & rhythm blues (al más puro estilo AC/DC) dejó impávidos a los jueces y a los que estuvimos allí. En segundo lugar ganaron Yin Yang con guapa cantante al frente, y unos desconocidos vallecanos Luzbel. Los discos de este Villa se retrasaron cerca de año y medio en salir. Los Luzbel ya estaban disueltos y todo. 

   Esturión: Tras el Villa de Madrid consiguieron firmar con Dual Discos, con los que hicieron 3 discos, y un cuarto que fue autoproducido y editado por Boa. 

   El Villa de Madrid fue perdiendo mucha categoría. Los tiempos habían cambiado. En 1989 se cambia el estilo de premio. El premio es muy suculento (un millón de las antiguas pesetas) siempre y cuando el grupo ganador consiguiera un contrato discográfico. Y así el XI Villa lo gana otro grupo de Pinto: Tokyo. Tuvieron que hacer auténticas virguerías para poder cobrar el premio. 

A    partir del XII Villa los grupos ya no prestan ninguna atención a este concurso, pero el concurso sigue. La repercusión de ganar un Villa de Madrid es como si ganan un “Trofeo Villaconejos”, o sea, ninguno. 

   Actualmente hay dos premios. El primero de 6.000 euros, y el segundo de 3.000. El plazo está abierto hasta el 25 de abril, así que si alguien se anima ya sabe… Concejalía de cultura del ayuntamiento de Madrid.