Por segunda vez en menos de un año me disponía a presenciar la descarga de Atlas. Esta vez como grupo invitado en la presentación del álbum VII de Saratoga en la sala Heineken de Madrid.
Tras una actuación tan verdaderamente buena como fue la de Atlas, muchas veces es complicado poner la guinda a un pastel que mantiene un listón de esa envergadura. Saratoga no es un grupo ya nuevo, tiene una trayectoria de años, y aunque mantiene una formación que quizás no tenga un recorrido tan extenso, si que no deja lugar a duda de que la entrega será total y que bajo la batuta del gran Nico del Hierro, todo saldrá a pedir de boca.
Y así fue, no decepcionaron, todos los clásicos de la banda mezclados con temas del último disco muy bien intercalados fueron interpretados con gran acierto. Todos los roles de esta banda están cada vez más establecidos, Nico showman, dedicado a liarla, da igual que en ocasiones deje de tocar para revolcarse por el suelo o para tocar la cabeza de una fan, es indiferente porque la banda suena genial y la gente lo agradece. Andy C. tocalotodo, dedicado a machacar los parches de una manera magistral y precisa, también a tocar el teclado en algunas canciones más tranquilitas, aunque en esta ocasión no creo que el solo estuviera a la altura de lo que él sabe hacer, por mucho acompañamiento por ordenador que sacara. Tony Hernando, el más concentrado de todos, sobre él cae el peso instrumentista, todos sabemos que tocar las canciones de Saratoga no es precisamente fácil a la guitarra, pero no estamos hablando de un don nadie, y una vez más lo demostró sobre el escenario, quizás el estilo pueda gustar más o menos, pero se echó todo el grupo a la espalda para sacrificar movimiento por calidad, y ese sacrificio resultó esencial para la evolución del Show. Si hay que poner alguna pega le pondré un negativo por no haber sacado una guitarra acústica en la balada e imitar con efectos sobre la eléctrica su sonido. Tete a la voz cantante, luce voz y cuerpo durante todo el concierto, se comporta como todo un veterano, y no transmite ningún estereotipo chulesco ni egocéntrico como podrían atribuirle algunos dado el carácter del propio estilo. En resumen podríamos decir que ha sido uno de los mejores conciertos que recuerdo de la última época, cosa que afirma mi teoría de que a Saratoga hay q verles en salas y no en festivales para hacerse a la idea de lo que puede dar de sí. Sala casi llena, público entregado, sonrisas entre los fans y un concierto más que pese a haberse hecho el mismo día que el de Warcry, demuestra que en Madrid hay gente para todos los grupos si se sabe movilizar y llamar al gran público. Crónica Atlas: Webmaster. Crónica Saratoga: Obiwan1979
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