MIGUEL OÑATE

Sala Mynt 21 Diciembre 2007

   Si miramos en el panorama nacional, y rebuscamos entre todos los cantantes de los 80, quizás el que mejor conserve su voz ese es Miguel Oñate, no está ni calvo ni gordo, ni viste con tachuelas, ni pasa haciendo ruido por allá donde actúa, es simplemente, una voz del buen rock. Esa voz que nos deja regalos allá donde se articula, y esta vez tocó en un templo del pachangueo adolescente, debajo de Torre Europa, justo enfrente del Santiago Bernabeu (hablando de noches épicas). La sala Mynt, donde presentaba el disco nuevo “Muy Personal”, es una sala bien preparada, totalmente diáfana, con una gran barra (importante) y un escenario bastante amplio y profundo, al menos lo suficiente como para un grupo como el de Oñate.


   Como siempre me pasa, llegué demasiado pronto, me aposenté en la barra y vi como poco a poco se llenaba el recinto, justo tres cuartos de hora antes de empezar, aparecieron de la nada, tres Payasos, sí sí, no habéis leído mal, tres profesionales del humor especialmente uniformados para la ocasión. En ese momento me pregunté si me había equivocado de garito, la verdad es que por un momento lo sentí así, ya que la gente que allí se congregaba era bastante mayor y ninguna con pintas de gustarle el rock and roll, ya sabemos, el hábito no hace al monje. Hasta que gracias al destino, oteé en el horizonte el único melenas con pinta de Heavy que existía, un tal Oscar Sancho, y en ese momento me tranquilicé y pensé (al menos si no toca Oñate toca Lujuria jeje).


   Los señores payasos hicieron su actuación entre el público, con una serie de números que ahora no vienen a cuento, todos nos preguntamos si estaban contratados por parte de Oñate o de la sala, porque era desconcertante ver la sala llena de globos inflados, y cuando se subieron al escenario ver llover confeti y números de magia.


   Tras la actuación, los payasos fueron presentando uno a uno a los músicos de Miguel y finalmente a él mismo. En ese instante, la sala se encontraba tristemente medio llena, pero con un público entregado absolutamente al torrente de voz del lejanamente Ex-Asfalto, que como todos los “Ex”, con disco nuevo, intentan compaginar el tirón del pasado con la fuerza del presente. De ese modo, Oñate y su Banda iniciaron el concierto con pocas palabras y buen sonido, con el gran dinamismo que produce tocar una canción tras otra sin presentación, así, empezaron a caer “A medias” “La Torre de Papel” y la Asfáltica “Contra Reloj”. El sonido se adecuaba a la calidad de los músicos, y la gente se animaba por momento “Los tiempos siguen cambiando” tema con estupenda letra que precedió a unos de los momentos cumbres de la noche. El momento en el que Juan Jiménez, al clarinete, colaboró en la canción “Fenicio”, haced memoria, Juan fue músico de Pequeniques y también colaboró con Asfalto en su día en la canción “Tiempo Gris” del disco “Algo más que una intención”, así que todo en familia, en esta canción Oñate desenfundó la guitarra acústica, y nos demostró sus habilidades con las seis cuerdas.


  Más tarde sucederían “Un sobre Rosa”, “Tiempo Gris”, que en mi opinión tenía que haber salido otra vez Juan Jiménez. Para completar el trío Asfáltico “La Paz es Verde” (precedida por una breve intro instrumental muy elegante), y “Algo más que una intención” una versión muy Jazzera y lenta comparada con la que todos tenemos en la memoria , pero con una voz tan sensual, que hasta el apuntador se puso cachondo.


   La charla de la noche fue para la presentación de “Esa Camarera”, Oñate divagó sobre esos días en donde en Morata de Tajuña, en la sala “New Center”, conoció a Asfalto por primera vez, le impresionó profundamente esas voces que hacían, y a capela cantó alguna de esas canciones:
“ Estoy muy cansado…tendré que cenar…” “Son pocas las cosas… que al día hago por placer…”, y después de la ovación pertinente, un sentido recordatorio a Lele Laina que no pudo venir al sufrir un duro postoperatorio. También hizo su reflexión personal y se lamenta de no haber sacado el disco antes, y se ríe comentando que ha sido el disco más esperado de la historia, casi 20 años.


Tras la charla-Reflexión que Oñate nos brindó, invitó a tocar la armónica a Luís Rico (mejor conocido por haber sido el fotógrafo que realizó la portada del disco suyo), y por fin tocaron juntos “Esa camarera”.


  “El Telón” Baladita romántica, donde Oñate nos confiesa que está acatarrado, que sino lo hubiera dicho, nadie se hubiera dado cuenta vamos, “El astuto” donde Oñate nos confesó que estaba a gusto por la acogida del disco. La recta final se hizo cuesta abajo con canciones como “Contradicción” y “La señorita depresión” presentación del grupo y mi canción preferida “El Bar de Katy” donde los Payasos acudieron para estar sobre el escenario, imágenes grotescas al más puro estilo de Gurruchaga en sus tiempos de enanos y gordas.


Con esta canción terminaron el Show básico, y gracias a la petición de Otra Otra hicieron dos Bises más, “Mientras” y “Pura Filosofía” canción muy a lo Miguel Ríos que dio el punto y final a un concierto elegante, sobrio y con un buen regusto a cantautor-Rock del que te deja con ganas de más, Pero la sala tenía que cerrar para que luego se convirtiera en sala-pachanga.

Solo me queda volver al Hebe en su tradicional concierto de Navidad y saborear de nuevo este turrón de Rock.



                                                      Manu “Obiwan1979”