SOBREDOSIS

Sala Copernico 1 Diciembre 2007

   Tener la oportunidad de ver a Sobredosis es sin dudarlo una de las mejores experiencias que un servidor puede tener. He de reconocer que soy muy fan de este grupo, ya desde su época de los años ochenta, y aunque nunca tuve la oportunidad de ver la formación original en su época, ya que las veces que la vi fue después de la salida de Sasa, Luís y Salva del grupo, cada vez que tengo la oportunidad de presenciar el directo de esta gente, allí que me planto.

   Era la segunda ocasión en la que descargaban en la sala Copernico, y en mi desplazamiento desde Fuenlabrada hacia Madrid, iba "aparte de escuchando su música" pensando en que si estuvieran como la primera vez, seria una noche cojonuda.


   Era una noche especial ya que aparte del concierto, iba a conocer a gente del foro de la web y a Oscar Sancho, gran amigo internauta y de teléfono pero que nunca en 4 años de amistad, hemos tenido la oportunidad de conocernos en persona. Tambien me gusto ver en la sala a gente del mundo del rock, Manuel Manrique y Julio Dávila ambos de Mr Rock, Silver y Jose de Silver Fist, Lapi de Muro y un Tony de Sangre Azul que hacia muchos años que no veía.


   Bien pues como hace unos meses en el mismo lugar el concierto comenzó con Dinosaurio del Rock, para continuar con el tema Corriendo Salvajemente. Se veía que el grupo estaba disfrutando en esta nueva ocasión de mostrarse al publico madrileño, y creo que de los que los vimos en aquella noche, repetimos casi el 100%, aparte de gente que no estuvo y no quería perderse esta nueva oportunidad de verlos.

   Bajo el Fuego, seguido de Sucio Embaucador siguieron sonando en la sala, que por cierto tiene un sonido cojonudo. Llegando a uno de los temas mas emblemáticos de la banda, Sangre Joven, coreada desde el publico de principio a fin.

   Con Extrañas Criaturas y Dinero Mujeres y Rock, llegábamos a mitad de un concierto que la verdad no estaba defraudando, para meternos en la balada No Puedo vivir sin ti, en la cual Manolo Arias empezó tocando unos riffs del tema Kojo No Tsuki del Tokio Tapes de Scorpions y lo termino con unos acordes del Hells Bells de AC/DC.

   Mención especial también para Salvador Narváez, impresionante bajista que acompañado de Oscar Bravo hacen una base rítmica impresionante y muy compenetrada. Oscar se marco un pedazo solo de batería que nos quedamos todos con la boca abierta, increíble  y con un futuro tremendo por delante.

   Seguimos con el tema original de Broka que Sobredosis metieron en su primer trabajo, Tu no eres el mejor, seguido de Caliente como un Volcán, y Fuera de Control (Saludo a Julio Dávila, que estuvo a mi lado en este tema, su favorito de la banda).


   Aquí es donde paro para quitarme el sombrero con 2 sobredosis, Sasa Y José de Benito (Pajarito). Sasa me hiciste disfrutar de tu voz una noche mas, que pena que una mala producción no dejara ver con claridad un potente chorro de voz, que hoy nos deleita. Y al pajarito que decirle, su guitarra es Sobredosis, increíble demostración de autenticidad y profesionalidad. Vosotros dos mas Salva que sois los "veteranos" en el grupo, os pido que sigáis con esto, ya que nosotros os apoyamos al 100%.


   Y vamos tristemente hacia el final del concierto, con una sala para mi con mas publico que la primera vez nos sumergimos en 2 himnos del rock en este país... que son Chico y Alíate, para ir cerrando con la versión de UFO, Doctor Doctor. Y un hasta pronto a la audiencia.

   Unos minutos después salieron al escenario y con la excusa de no tener mas temas, invitaron al gran Oscar de Lujuria a subirse con ellos para volver a tocar Alíate, un dueto que hizo las delicias de la peña allí congregada, ver a Oscar en un escenario y ver como ama todo aquello que hace es impresionante.

   Y así llegamos al final de otra noche mágica. La tercera vez que puedo ver a estos Sobredosis y la tercera vez que me voy a casa contento por el espectáculo vivido.

Siento por la gente que no fue y se lo perdió, por eso desde aquí os digo, si podéis verlos en algún lugar no lo dudéis son magníficos.